lunes, 24 de diciembre de 2012

Sobre Coetze.

Opinión de un crítico literario sobre el libro que estamos leyendo: A ver qué os parece
Dudas sobre Coetze
Personalmente me está gustando el libro, aunque no tengo muy claro si es una historia deprimente o  esperanzadora.
Se lee bastante bien, pero me está resultando bastante perturbadora.
¿Qué opinais?




FELIZ NAVIDAD.

sábado, 22 de diciembre de 2012

viernes, 14 de diciembre de 2012

Primera reunión: Casona

El martes pasado, día 11 de diciembre, nos reunimos en la Biblioteca Regional para comentar nuestra primera lectura, los dos textos dramáticos de Casona que nos habíamos propuesto. No vinimos todos los que somos, supongo que habría algunos problemas, pero sí un número suficiente para hacernos idea de cómo nos había parecido este autor, estas dos obras y, sobre todo, el hecho de leer teatro, género al que no estamos muy acostumbrados.

No todo el mundo había disfrutado por igual con Casona, pero quizás influyera el hecho de que se tratara de textos dramáticos, como digo no muy frecuentemente usados como lectura. Estamos más acostumbrados a que  nos den una representación, o sea, una interpretación, y a tratar estos textos como guiones teatrales. Sin embargo, le encontramos gusto a la lectura y los comentarios fueron muy acertados y sensibles.
Esta imagen, tomada de la red, y que es el previo para un cartel anunciador de una representación, ilustra el primer texto, "Prohibido suicidarse en primavera".



Creo que coincidimos en que se trataba de un texto optimista, divertido, que jugaba perfectamente con el humor negro y la alegría de vivir. La primavera actúa en esta obra como un símbolo de todo aquello por lo que merece la pena vivir: el renacer de la naturaleza, el amor, y más allá incluso, el perdón y la generosidad.
Se aportó la idea de un musical realizado sobre este texto, una comedia musical desenfadada y humorística, llena de ternura, e incluso alguien declaró que se estaba imaginando las canciones apropiadas. Toda una sugerencia para grupos de teatro. Destacamos además el tema conflictivo, que es frecuente en Casona, de los hermanos enfrentados, que parecía un presagio de la Guerra Civil. 
Sin duda, el personaje más celebrado, por lo cómico, a la vez que macabro, fue Hans, el enfermero que no está muy de acuerdo en que allí no se suicide nadie y decide irse a un hospital, donde piensa disfrutar de lo lindo con los difuntos diarios.

Reparto de "La Casa de los siete balcones"

"La casa de los siete balcones" es un drama rural que se desarrolla en un caserón solariego del Norte de España. Está en la línea del drama rural de la época, como "La Malquerida" de Benavente o "Señora Ama", pero va más allá de la crudeza de estos dramas o de su melodramatismo, para dar en el teatro de corte poético dentro del realismo, al estilo inaugurado por García Lorca. Nos había gustado de ella, aparte la trama familiar, la creación de dos personajes especiales, Uriel y la tía Genoveva, las ideas avanzadas vertidas por el autor a través de sus personajes y los momentos poéticos, hondamente emotivos, como la jugada de cartas entre la tía "solterona" y el sobrino "especial", Uriel, el chico que no habla y que sólo se comunica con su tía. El final, como era de esperar, es dramático y tenso. La aparición de los espectros le da a la obra, realista en lo básico, un aire misterioso y mágico. 

La imagen que ilustra este comentario es la foto de reparto de una puesta en escena de la compañía de aficionados "Marco Blanco", para una representación en la ciudad murciana de Águilas.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

Leyendo a Casona

Mónica envía este comentario por correo y lo pongo aquí, con su permiso, para que dé tema de conversación el próximo martes. 

"Se me olvidaba comentar que la lectura de Casona va viento en popa. Anoche empecé con La casa de los siete balcones y he de decir que me he divertido con la lectura. Nunca he leido mucho teatro y he de decir que me está gustando y la obra es un derroche de ironía, con su toque de humor negro que resulta muy divertida. Cómo abarca la muerte de una manera casi idílica y cómo en el fondo nos aferramos tanto a la vida. Ha sido todo un descubrimiento".

 Lo que tiene Casona, como comenta Mónica, es que es amable, divertido, con un toque continuado de ironía y humor negro. Es lectura fácil y entretenida. Por si acaso, os digo algo sobre la lectura de textos dramáticos.

El texto dramático es, de todos los textos literarios, el más objetivo. Quiero decir que es aquel en el que el autor queda más escondido, más oculto. Crea un mundo y lo pone ante los ojos, sin más intervención que las acotaciones, que no son sino indicaciones para su puesta en escena. 
El autor permite que sea el propio lector el que imagine la mayor parte de la información; nos da un diálogo y cuatro rasgos físicos de representación y nos deja la libertad de imaginar lo demás. Cada lector se convierte, en cierto modo, en un director de escena. Así tenemos que leerlo, como si tuviéramos que levantar el complicado tinglado del teatro. 
Yo digo siempre que es también como si tuvieras unos vecinos que hablaran fuerte y tus paredes fueran muy finas, de modo que por el diálogo que escuchas imaginas qué está pasando en la casa de al lado, atribuyes sentimientos, pasiones, actuaciones, hechos, y hasta una apariencia física,a las voces que escuchas. Por añadidura, tienes que imaginar el contexto, cómo es la casa, su decoración, etc. 
Leer un texto dramático es un ejercicio imaginativo único.

martes, 4 de diciembre de 2012

Primeras lecturas




Os quiero hacer una propuesta a todos vosotros, a los que habéis aceptado  ser contribuyentes al blog Club Dumas. Simplemente, se trata de contestar una pregunta: ¿cuál fue mi primera lectura con conciencia de haberla hecho, el primer libro que recordáis haber leído? 



Y empiezo dando ejemplo. Ese que veis ahí es el primer libro largo que yo leí -libro largo le decía yo a las novelas, y libro corto a los cuentos-, y, por cierto, lo leí dos veces seguidas, por no estar muy segura de si lo había captado todo. Tenía doce años. Esa era, además, la edición, que recuperé muchos años después.



Ahora lo he vuelto a leer, con gran gusto por mi parte, porque un libro es diferente cada vez que se abre y se leen las primeras palabras. Misterios de la literatura.
Sólo que esta vez lo he leído en este formato:



La magia de la lectura ha sido la misma. Fascinada, enamorada de David Copperfield. Como a los doce años.

¿Os animáis a hacer una pequeña historia de vuestra primera lectura?

Cambio en fechas y libros



Supongo que Pedro Quílez ya os habrá enviado un correo con el nuevo orden de libros, donde se ha cambiado además uno de ellos, concretamente, "El enredo de la bolsa o la vida" de Eduardo Mendoza por "La historia del rey transparente" de Rosa Montero. Se debe a cuestiones de organización, y espero que no os resulte demasiado molesto. Tampoco tenemos muchas más opciones, así que todo será esperar que lo de Rosa Montero nos guste tanto como pensábamos que nos iba a gustar lo de Eduardo Mendoza.




ENERO       Hombre lento de J. M. Coetzee

FEBRERO  Mansfield Park de Jane Austen

ABRIL        La historia del rey transparente de Rosa Montero

MAYO        Retrato de dos hermanas de Pedro García Montalvo

JUNIO        Antología poética de C. P. Cavafis
 
 

viernes, 30 de noviembre de 2012

Fechas de las reuniones del Club

Estas son las fechas que acordamos para las reuniones a lo largo de esta temporada de lectura:

Martes, 11 de diciembre de 2012
             15 de enero de 2013
             19 de febrero de 2013
              9 de abril de 2013
              7 de mayo de 2013
             18 de junio de 2013

Todas las reuniones son en  martes, a partir de las cinco y media de la tarde.

Los libros propuestos para toda la temporada son los siguientes:

ENERO       Hombre lento de J. M. Coetzee
FEBRERO   El enredo de la bolsa o la vida de Eduardo Mendoza
ABRIL         Mansfield Park de Jane Austen
MAYO         Antología poética de C. P. Cavafis
JUNIO         Retrato de dos hermanas de Pedro García Montalvo

Lectura hasta el 11 de diciembre

Bueno, no siempre llueve a gusto de todos. Los primeros textos propuestos, como un calentamiento -no global, espero- para nuestro club, son:
"Prohibido suicidarse en primavera" y "La casa de los siete balcones" de Alejandro Casona.

Sé que algunos pensáis que es un autor desfasado y que no va muy bien, pero seguro que si lo abordáis con cierto cariño terminaréis sacando sus valores. Para empezar, el hecho mismo de leer un texto dramático. En cualquier caso, como la lectura es libre, si no os apetece, pues no pasa nada. Quien quiera que lo lea, y quien no que no lo lea; puede luego escuchar los comentarios de los lectores y valorar por su cuenta. Lo importante es tener una actitud abierta y tranquila ante la lectura. A lo mejor es un descubrimiento.

(Para un poco de información sobre Alejandro Casona, pinchad en el enlace que he puesto y que remite a una breve biografía)

El texto dramático

Como el primer libro que vamos a leer -recordad que sólo tenemos diez días para hacerlo-, es un texto dramático, os dejo esta información que elaboré para mis alumnos de Artes Escénicas a partir de la "Semiología de la obra dramática" de Mª Carmen Bobes, una especialista en la materia.



El texto dramático es un texto escrito, de carácter literario, dispuesto para una representación en un escenario. Es un elemento que forma parte de un proceso de comunicación, que se dirige a la representación y a la lectura.

En el teatro, el acto comunicativo se complica bastante; en principio existen tres emisores (autor, director, actores) y la obra (parte del mensaje) se desdobla en dos textos: el texto literario (dramático, pues contiene dramaticidad, un carácter que comparte con la narración y con la lírica), y texto espectacular (teatral, pues representa la teatralidad, exclusiva de él como texto dramático y de la representación). También el receptor es complejo, porque se desdobla en lector (individual) y espectador colectivo (público).
Una definición del texto dramático podría ser ésta: un texto escrito en forma dialogada, preparado para una representación, en un proceso de comunicación en el cual los elementos fundamentales se desdoblan. En la representación, los personajes ficticios creados por el autor y representados por los actores, entran en contacto directo con los receptores, el público.
La condición del texto dramático está marcada precisamente por el hecho de su finalidad, es decir, porque está destinado a su representación. Los elementos no verbales están incluidos, propuestos o sugeridos por el propio texto dramático (mímica, entonación, gestos, etc.). En la representación, por otra parte, se confunden el tiempo de la acción significada y el de la acción representada, con un uso específico del presente y del estilo directo.
El texto dramático contiene, además, acotaciones, que se relacionan con el diálogo e indican las condiciones de la situación. Por tanto, es un texto muy diferenciado de otros textos literarios, como la novela o el poema.
El texto dramático está formado sólo por palabras escritas, pero parte de ellas se destinan a la realización oral (diálogo) y otras (acotaciones) se transforman en signos no verbales que aparecerán simultáneamente a los signos verbales. Sin embargo, en el propio diálogo hay referencias continuas a las acciones, movimientos, gestos y situaciones. Los diálogos se presentan en el escenario en su forma oral y en el entorno que exigen según su significado: tono, timbre, entonación, gestos, etc. El diálogo desarrolla la historia escenificada sin aludir directamente a la situación inmediata, mientras que las acotaciones diseñan la escenografía e informan acerca de movimientos, objetos escénicos, vestuario, etc. Se considera que las acotaciones tienen un valor funcional para la puesta en escena y que por lo general carecen de valor literario, valor que se reconoce al diálogo. Pero en ocasiones las acotaciones se integran en la obra con valor estético o literario, de modo que cumplen una doble función: la práctica o funcional para la puesta en escena y la estética, dirigida al lector individual.
La representación es la realización en el tiempo de unas posibilidades virtualmente contenidas en el texto dramático; por realizarse en el tiempo, no queda fijada. Se confía a un grupo de diferentes productores (técnicos y artistas), mientras que el director de escena coordina a todos ellos y sus producciones y controla la unidad general. Cada elemento carece de autonomía, pues forma parte de una unidad total previa desde la que se organizan los diferentes textos aportados (luz, sonido, colores y formas, etc.). El texto totalizador que presenta un director en una puesta en escena concreta es el resultado de jerarquizar en una unidad coherente todos los textos o signos parciales. El texto es un hecho estable, la representación es un acto que realizan los actores en un tiempo y espacio determinados, y al finalizar desaparece. Para aclaración de este concepto, vale el ejemplo de la música; una partitura permanece estable, mientras que las interpretaciones diferentes y puntuales son temporales y cambiantes. En este sentido, el texto dramático puede considerarse una “partitura” dispuesta para su interpretación puntual.
Tres características tiene el texto dramático en su relación con la representación:
  1. Precede a la representación, que se realiza a partir del texto.
  2. Permanece igual en su forma, mientras que la puesta en escena o representación puede ir variando a lo largo del tiempo.
  3. Persiste después de la representación sin que ésta le haya influido en su forma.
La valoración teórica y práctica del texto dramático respecto a sus relaciones con la representación ha tenido diferentes consideraciones a lo largo de la historia literaria y teatral:
  1. Se ha concebido y realizado la representación como una simple traducción y forma de transmisión del texto.El texto se ha considerado un mero pretexto para la creación de una obra del director de escena.
  2. La representación se ha visto como un mensaje emitido en varios códigos y de múltiples niveles jerarquizados, que va más allá del texto escrito.
  3. Representación y texto se han considerado unidades autónomas por completo.
A lo largo de la historia y hasta muy recientemente, el texto escrito ha tenido supremacía en las creaciones y en la historia teatral, pues la representación se veía como algo eventual, lo que hacía olvidar sus valores en beneficio de la palabra escrita. Actualmente, en posiciones al otro extremo, se da prevalencia a la representación. Sin embargo, hay que considerar que la teatralidad no se limita a la puesta en escena, sino que pertenece también al llamado “texto espectacular”, que es paralelo al texto literario o dramático. La teatralidad nace de todo el conjunto.
No se concibe el teatro sin palabra interior o exterior; no hay representación sin texto, pues entonces se trataría de otro tipo de espectáculo, pero tampoco se concibe un texto dramático, real o virtual, que no se disponga a la representación, pues entonces se trataría de otro género literario.